¿A QUIÉN LE ASUSTA EDUCAR CREATIVAMENTE?

¿A QUIÉN LE ASUSTA EDUCAR CREATIVAMENTE?

“La creatividad es simplemente conectar cosas. Cuando preguntas a gente creativa cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables porque realmente no lo hicieron, simplemente vieron algo. Les parecía obvio después de un tiempo. Eso es porque eran capaces de conectar experiencias que habían tenido.” Steve Jobs

Hace unos días se publicaba en la prensa la noticia de un profesor universitario mexicano que, para que sus alumnos le presten atención, da sus clases disfrazado de Spiderman. ¿Genialidad o rareza? Tener un pensamiento disruptivo o creativo no es necesariamente sinónimo de excéntrico ni de extravagante.

La frontera entre la creatividad y la excentricidad no siempre es demasiado clara. Puede que este sea un primer motivo por el que algunos docentes tienen miedo a educar creativamente: cierto pudor a hacer el ridículo o a perder autoridad al tener un comportamiento peculiar que rompe con lo establecido como norma. La creatividad implica abandonar nuestra zona de confort… y eso no es fácil ni cómodo. La labor del docente no es dar espectáculo ni hacer performances, pero tampoco es tener un comportamiento encorsetado e inflexible, que no consiga llamar la atención de sus alumnos ni motivarlos.

En ocasiones cuesta bastante distinguir las propuestas educativas verdaderamente innovadoras y creativas, de las propuestas que repiten modelos, ideas o principios planteados hace mucho tiempo, aunque no hayan llegado a materializarse; o de aquellas que son simple extravagancia.

En realidad, ¿qué es una educación creativa? Una educación creativa es aquella que permite a los alumnos hacer algo más que reproducir aquello que se aprende para pasar un test o un examen, o para responder las preguntas del Trivial. La creatividad es necesaria para escribir un poema, pintar un cuadro o componer una melodía; pero también lo es para plantear una teoría científica, un teorema matemático o encontrar una manera de curar una enfermedad.

Para perder el miedo a educar creativamente hay que abandonar la idea de que a la creatividad se llega por inspiración. A la creatividad se llega, principalmente, teniendo un perfecto conocimiento del objeto de estudio y trabajando duro. Por este motivo, para que la educación sea creativa debe ofrecer un alto nivel de contenidos, pero no enfocados a la memorización y la reproducción sino a la comprensión y la producción o transformación. La creatividad no surge de la nada, hay que alimentarla con conocimiento.

Comparar, relacionar, inferir, deducir, analizar, valorar… son estrategias de pensamiento creativo que tienen que estar presentes en nuestra forma de educar. Seguramente este es otro de los motivos por el que educar creativamente le asusta a algunos: hace la labor del docente más compleja… pero infinitamente más rica y efectiva.
Estoy de acuerdo con Ken Robinson cuando plantea que la creatividad es tan importante como la alfabetización y que por eso debemos tratarla con la misma importancia. Una educación que dé respuesta a las necesidades del mundo actual necesita de ambas cosas. Hay que conocer el saber que ha ido adquiriendo la humanidad con el paso del tiempo y disponer de las herramientas que permitan hacer cosas nuevas con ese conocimiento. Y eso es algo que no debería dar miedo a nadie.

Fuente:
http://www.salvarojeducacion.com/2016/06/a-quien-le-asusta-educar-creativamente.html

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Alfio Muñoz

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